4.4. Encinares Quercus rotundifolia, Lam. y vegetación asociada.
Bibliografía consultada:
MONTOYA OLIVER, J.M., 1993. Encinas y encinares. Ed. Mundi-Prensa. Madrid,
131pp.
Son propios de la España continental y aceptan los climas mediterráneos a partir de los 350 milímetros de precipitación anual. Habitan toda clase de suelos, incluso los bastante pedregosos, tanto ácidos como básicos, rechazando sólo los encharcables y los salinos.
4.4.1. Los encinares Quercus rotundifolia, Lam. sobre suelos ácidos.
Bibliografía consultada:
MONTOYA OLIVER, J.M., 1993. Encinas y encinares. Ed. Mundi-Prensa. Madrid,
131pp.
Son de escasa representación en zonas de temperatura media anual de 17 a 19 ºC, sobre todo a causa de la competencia con el alcornoque y el oleolentisco. La vegetación acompañante, en este caso, es la de los alcornocales, siendo típica la presencia del Myrtus communis (mirto).
En zonas de temperatura entre 13 y 17 ºC de media anual, es más abundante su presencia, con Extremadura, Andalucía, Castilla y León, Sierra Nevada y Filabres como principales zonas.
En las dehesas
extremeñas y andaluzas encontramos: Pyrus bourgena (piruétano), Arbutus unedo
(madroño), Pistacia lentiscus (lentisco) y Phyllirea angustifolia (labiérnago).
Aparecen además: Paeonia broteroi (peonía), Doronicum plantagineum, Quercus
coccifera (coscoja), Cytisus multiflorus (escoba blanca) y Retama sphaerocarpa (retama).
En el matorral de degradación: Cistus ladanifer (jara), Genista hirsuta (aulaga), Lavandula sampayana (cantueso), Halimium viscosum (ardivieja).
En los pastizales: Agrostis castellana, Poa bulbosa, Trifolium subterraneum, Tuberaria guttata (mirasol).
Degradan a las típicas manchas propias de la caza mayor, y en las zonas de relieves ondulados forman las dehesas.
En la meseta
castellana encontramos: Juniperus oxycedrus subsp. badia (enebro). A veces se
contaminan, sobre todo en lugares elevados, de especies propias del rebollar. Son los
encinares con menor tendencia a la invasión del matorral y los más fáciles de mantener
limpios.
Abundan: Lonicera etrusca (madreselva), Paeonia broteroi (peonía), Cytisus scoparius (escoba negra), Retama sphaerocarpa (retama), Genista cinerea (ginesta), Adenocarpus aureus (codeso).
En zonas degradadas: Cistus ladanifer (jara), Lavandula pedunculata (cantueso), Rosmarinus officinalis (romero) y Helichrysum italicum (siempreviva).
En los pastizales: Stipa gigantea (berceo), Agrostis castellana, Poa bulbosa, Tuberaria guttata (mirasol).
Este tipo alcanza hasta los 1.400 metros en ocasiones, presentando entonces leves variaciones en su composición, apareciendo allí: Cistus laurifolius (jara estepa) y Teucrium scorodonia, perdiéndose especies comunes con el encinar extremeño como: Arbutus unedo (madroño), Phyllirea angustifolia (labiérnago), Ruscus aculeatus (brusco) y Lonicera etrusca (madreselva).
En sus degradaciones no suelen formarse manchas sino más bien jarales de Cistus ladanifer, cantuesales de Lavandula pedunculata y enebrales, que aunque asentados sobre suelos ácidos, presentan más bien un aspecto de garriga.
En la zona de
Castilla León se acusa una reducción de la mediterraneidad del clima y se produce la
aparición de vegetación más Atlántica, como: Genista hystrix (aulaga) y Halimium
alyssoides, en un tipo de encinar en transición hacia el bosque Atlántico.
Además están presentes: Daphne gnidium (torbisco), Cytisus multiflorus (escoba blanca), Cytisus scoparius (escoba negra), Retama sphaerocarpa (retama).
En matorrales de degradación: Cistus ladanifer (jara), Halimium viscosum (ardivieja), Halimium ocymoides (alcayuela), Helichrysum serotinum (siempreviva).
En los pastos: Stipa gigantea (berceo), Agrostis castellana, Poa bulbosa, Tuberaria guttata (mirasol).
En las zonas de
Sierra Nevada y Filabres aparece otro tipo de encinar ácido caracterizado por la
presencia de Adenocarpus decorticans (rascavieja). Aparecen además: Juniperus
oxycedrus (enebro), Ruscus aculeatus (brusco), Cytisus grandiflorus (escobón), Retama
sphaerocarpa (retama).
En matorrales de degradación aparecen: Cistus ladanifer (jara), Lavandula pedunculata (cantueso), Halimium viscosum (ardivieja), Cistus laurifolius (estepa).
En los pastos: Festuca granatensis (lastón) y Agrostis castellana.
4.4.2. Los encinares Quercus rotundifolia, Lam. sobre suelos básicos.
Bibliografía consultada:
MONTOYA OLIVER, J.M., 1993. Encinas y encinares. Ed. Mundi-Prensa. Madrid,
131pp.
Aunque poco representados en extensión, son los más complejos, diversos y dispersos. Su área inicial era enorme, pero hoy se encuentra transformada en su mayor parte por el cultivo agrícola.
No tienden a formar masas como los encinares sobre suelos ácidos, sino formaciones más abiertas y de altura irregular denominándose garrigas. Son típicos en sus paisajes los coscojares, aulagares, tomillares, romerales y espartizales.
Además de su desaparición a causa del cultivo, y aunque a veces sobrevivan dentro de ellos o en sus bordes algunos pies arbóreos, es frecuente su transformación a montes bajos para leña. Además, generalmente sus malos suelos, únicos no destinados a cultivo, rara vez logran mantener algo más que un carrascal leñero de monte bajo. Estos carrascales, en las zonas continentales de inviernos fríos, llegaron a tener interés vital para sus habitantes.
Alcanzan elevadas altitudes, penetrando incluso en zonas de mucho frío y contactando así incluso con Juniperus thurifera (sabina albar).
Al tiempo logran descender mucho en altitud, penetrando abundantemente en zonas de temperatura media anual de 17 a 19 ºC, donde no encuentra la dura competencia que les opondría el alcornoque en los suelos ácidos.
A veces forman comunidades más o menos relícticas y por tanto de elevado interés ecológico. Muchas veces tienen elevado valor protector del suelo. Esto, junto con sus difíciles condiciones de regeneración natural tras las agresiones humanas, especialmente en climas continentales, hacen recomendable la protección de muchos de ellos frente a la explotación.
En la zona
Cantábrico-atlántica aparecen a mayor altitud que los encinares Quercus ilex con: Laurus
nobilis (laurel) de Cantabria y País Vasco, y Quercus faginea (quejigo), Juniperus
oxycedrus subsp. badia (enebro) y Juniperus thurifera (sabina albar).
En su sotobosque, bastante denso, se desarrollan: Phyllirea latifolia, Rhamnus alaternus (aladierno), Arbutus unedo (madroño), Rubia peregrina (raspalengua), Smilax aspera (zarzaparrilla), Pistacia terebinthus (cornicabra), Jasminum fruticans (jazminorro), Rosa sempervirens (mosquera), Ruscus aculeatus (brusco), Lonicera etrusca (madreselva), Berberis vulgaris (agracejo), Clematis vitalba (clemátide), Rubus ulmifolius (zarzamora), Prunus mahaleb (cerezo de Santa Lucia), Origanum virens (orégano), Helleborus foetidus (helleboro).
Aparecen tanto sobre suelos ácidos como en suelos básicos y son: Arbustus unedo (madroño) y Erica arborea (brezo de pipa).
En el zona del
Pirineo aparece típicamente con: Juniperus phoenicea (sabina), Helleborus foetidus
(helleboro), Juniperus oxycedrus (enebro), Buxus sempervirens (boj), Pistacia therebinthus
(cornicabra) y Lonicera etrusca (madreselva).
En el matorral de degradación: Genista scorpius (aulaga), Aphyllanthes monspelienses (azulita) y Lavandula latifolia (espliego).
En los pastos: Bromus erectus (bromo), Brachypodium phoenicoides (botea) y Brachypodium retusum (fenal).
En la zona de
Castilla-Maestrazgo-Mancha aparece con: Juniperus thurifera (sabina albar), Juniperus
communis (enebro), Rhamnus saxatilis (espino de tintes), Crataegus monogyna y Rosa
micrantha (escaramujo).
En el matorral de degradación: Genista pumila (cambrón) y Linum appressum (lino bravo).
En los pastos: Festuca hystrix (cañuela), Dactylis hispanica (dactilo) y Kioeleria vallesiana (rabo de zorra).
En las zonas de
Castilla-Cantabria y Rioja-Estella, la descalcificación del suelo permite la entrada de
matorral acidófilo en ocasiones, como: Erica vagans (biercol) y Genista occidentalis
(aulaga). Aparece típicamente con: Spirea hispanica (espirea), Amelancher ovalis,
Juniperus communis (enebro), Juniperus oxycedrus (enebro) y Viburnum lantana (copos de
nieve).
En el extracto herbáceo aparecen: Brachypodium pinnatum (lastón) y Festuca hystrix (cañuela).
En la zona
Bética oriental es acompañada de la flora típica de estas sierras como: Berberis
hispanica (agracejo), Prunus ramburii (espino rojo), Cotoneaster granatensis (durillo),
Amelancher ovalis, Lonicera arborea.
En el matorral de degradación aparece con: Erinacea anthyllis (matacabrón).
En el pasto con: Festuca hystrix (cañuela), Festuca scariosa (lastón) y Brachypodium ramosum (fenal).
En la zona de
Castilla-Aragón, con sotobosques excesivamente densos, degrada típicamente a
garrigas.
Se acompaña con: Bupleurum rigidum (oreja de liebre), Quercus coccifera (coscoja), Rhamnus lycioides (espino negro), Jasminum fructicans (jazminorro), Retama sphaerocarpa (retama).
En degradación con: Genista scorpius (aulaga), Teucrium capitatum (tomillo macho), Lavandula latifolia (espliego).
En los pastos con: Stipa tenacissima (esparto), Brachypodium distachyon y Brachypodium ramosum (fenal).
En la zona
Bética-Mariánica-Badajoz aparece normalmente en mezcla con: Quercus faginea
(quejigo). En los lugares más calurosos aparecen: Olea europea (acebuche) y
Pistacia lentiscus (lentisco), también son frecuentes: Quercus coccifera
(coscoja), Crataegus monogyna, Retama sphaerocarpa (retama), P. broteroi y P. coriacea
(peonías), Rhamnus alaternus (aladierno).
En degradación con: Echinospartum boissieri (piorno blanco), Phlomis crinita (oreja de burro).
En pastizales con: Brachypodium phoenicoides (fenal) y Stipa tenacissima (esparto).
En la zona
Ibérica-Levante con muy escasa representación actual, al estar degradado a garrigas, se
encuentran mezclados frecuentemente con: Ceratonia siliqua (algarrobo) y Olea europea
(acebuche).
Aparecen típicamente con: Rubia longifolia (raspalengua), Smilax aspera (zarparrilla), Quercus coccifera (coscoja), Pistacia lentiscus (lentisco), Retama sphaerocarpa (retama), Rhamnus alaternus (aladierno), Cytisus patens (hiniesta borde), Hedera helix (hiedra).
En degradación con: Ulex parviflorus (aulaga morisca), Erica multiflora (petorra), Rosmarinus officinalis (romero).
En pastizales con: Brachypodium ramosum (fenal) y Brachypodium distachyon (fenal).
En la zona
Bética-Algarve hay una escasa representación actual por la dedicación agrícola del
territorio.
Además de Ceratonia siliqua (algarrobo) y Olea europea (acebuche) aparecen: Smilax mauritanica (zarzaparrilla), Chamaerops humilis (palmito), Asparagus albus (esparraguera blanca), Rhamnus oleides (espino negro) y Aristolochia baetica (candilillos).
En degradación con: Phlomis purpurea (matagallo).
En pastizales con: Brachypodium ramosum (fenal), Hyparrenia pubescens y Brachypodium distachyon (fenal).
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