4.6.2. Insectos perforadores.

Estos son: Cerambyx cerdo, L. y Coraebus bifasciatus, Oliv.


4.6.2.1. Cerambyx cerdo, L.

Bibliografía consultada:
BACHILLER BACHILLER, P. et al., 1981. Plagas de insectos en las masas forestales españolas. Colección Técnica ICONA. Madrid, 272pp.

Coleóptero de la familia Cerambycidae.

Sinonimias: Cerambyx heros, Scop.


4.6.2.1.1. Descripción.

Bibliografía consultada:
BACHILLER BACHILLER, P. et al., 1981. Plagas de insectos en las masas forestales españolas. Colección Técnica ICONA. Madrid, 272pp.

Imago. Este cerambícido tiene las siguientes dimensiones: el macho oscila entre los 48 a 50 milímetros de largo por 13 milímetros de ancho medio, en la parte anterior de los élitros en reposo, las hembras miden de 50 a 55 milímetros de largo por 14 a 15 milímetros de ancho.

La coloración general de ambos sexos es castaño oscuro brillante. Antenas largas, de 10 artejos, en el macho de mayor longitud que su cuerpo, en la hembra, en cambio, no exceden de dos tercios de su cuerpo, artejos, en ambos, sumamente largos. Patas largas, con dos potentes uñas en el último artejo de los tarsos.

Boca provista de mandíbulas muy fuertes, visibles, ojos de sección elíptica, prominentes, que aparecen por debajo y hacia atrás de la inserción de las antenas. El tórax presenta, en su superficie superior, fuertes rugosidades como si estuviese repujado, a ambos lados lleva dos salientes terminados en punta, el posterior más destacado que el anterior. Abdomen bien desarrollado, con cinco segmentos visibles, que en reposo quedan casi cubiertos por los élitros, éstos son de bordes paralelos en los dos primeros tercios de su longitud, curvándose en el tercer tercio. La superficie de los élitros presenta una granulación fina, uniforme y muy tupida.

Puesta. Los huevos son casi esféricos, de coloración marfil, depositados por la hembra, aisladamente, en el interior de la corteza.

Larva. Llega a tener un desarrollo total de 60 a 70 milímetros de largo y de 13 a 16 milímetros de ancho en el tórax, es de forma cilíndrica, a excepción de los últimos segmentos abdominales, que rematan cónicamente, de coloración general marfileña, segmentos rugosos muy pronunciados, cabeza fuerte, provista de potentes mandíbulas aptas para su labor de perforación en la dura madera de las encinas.

Pupa. La pupa, de color blanquecino al principio, va tomando tonalidades más oscuras a medida que se transforma en imago.


4.6.2.1.2. Ciclo biológico.

Bibliografía consultada:
BACHILLER BACHILLER, P. et al., 1981. Plagas de insectos en las masas forestales españolas. Colección Técnica ICONA. Madrid, 272pp.

Los imagos aparecen en los meses de julio, agosto y septiembre, con actividad crepuscular o nocturna, siendo buenos voladores. Las larvas nacen a los pocos días de hecha la puesta.

La larva joven vive en las capas de la corteza y luego penetra en el líber y la madera. Las galerías son de sección elíptica y aumentan de tamaño a medida que va creciendo la larva. Estas galerías son irregulares y se entrecruzan entre sí.

La vida larvaria dura de dos a tres años.

Antes de llegar a la madurez, la larva excava una galería, que abre al exterior por un agujero que servirá al insecto perfecto para poder salir.

Pero antes de pupar vuelve al interior para hacerlo en una cámara especial, bien protegida.

Los imagos que nacen tarde en el otoño, pasan el invierno en dicha cámara o cerca de la salida, según las temperaturas, y para reproducirse salen al exterior en la primavera.


4.6.2.1.3. Daños.

Bibliografía consultada:
BACHILLER BACHILLER, P. et al., 1981. Plagas de insectos en las masas forestales españolas. Colección Técnica ICONA. Madrid, 272pp.

Como todos los xilófagos, ataca con preferencia árboles decadentes, destruyendo grandes zonas de su parte maderable. La madera atacada llega a descomponerse y pudrirse por otras causas.


4.6.2.2. Coraebus bifasciatus, Oliv.

Bibliografía consultada:
BACHILLER BACHILLER, P. et al., 1981. Plagas de insectos en las masas forestales españolas. Colección Técnica ICONA. Madrid, 272pp.

Coleóptero de la familia Buprestidae.

Sinonimias: Coraebus fasciatus, Villers.

Nombre vulgar: culebrilla de ramas.


4.6.2.2.1. Descripción.

Bibliografía consultada:
BACHILLER BACHILLER, P. et al., 1981. Plagas de insectos en las masas forestales españolas. Colección Técnica ICONA. Madrid, 272pp.

Imago. Mide unos 18 milímetros de largo por 5 milímetros de ancho. Su coloración general es verde bronce, con dos franjas en zigzag en los élitros.

Puesta. Huevos aislados, sobre las ramas de poco diámetro.

Larva. La larva desarrollada es alargada, de 30 a 35 milímetros de longitud. Las láminas de las pinzas del último segmento abdominal tienen en sus bordes internos 5 dientes bien marcados.

Pupa. Es blanca con los ojos rojizos. Las antenas van protegidas en la cara ventral.


4.6.2.2.2. Ciclo biológico.

Bibliografía consultada:
BACHILLER BACHILLER, P. et al., 1981. Plagas de insectos en las masas forestales españolas. Colección Técnica ICONA. Madrid, 272pp.

El ciclo del desarrollo desde el huevo hasta el imago es de dos años completos.

Los insectos perfectos aparecen en los meses de junio y julio y realizan la puesta. Para ello la hembra elige ramas delgadas, de 3 a 6 centímetros de diámetro.

Los huevos quedan depositados en perforaciones de la corteza, que ejecuta la hembra con sus mandíbulas. La larva nace casi inmediatamente, e inicia una galería descendente por el interior de las ramas, continuando dicha trayectoria descendente durante el año siguiente. En la primavera del tercer año inicia la galería en sentido anular, rodeando la rama por completo, lo que produce la muerte de la misma.

Sobre el mes de mayo tiene lugar la transformación, y el insecto perfecto aparece en junio o julio.


4.6.2.2.3. Daños.

Bibliografía consultada:
BACHILLER BACHILLER, P. et al., 1981. Plagas de insectos en las masas forestales españolas. Colección Técnica ICONA. Madrid, 272pp.

Suelen aparecer por rodales, más o menos extensos, dando al arbolado un aspecto típico e inconfundible, pues a últimos de abril y mayo se aprecian en las copas de los árboles atacados algunas manchas de color pardo amarillento, propio de las ramas secas.


4.6.2.3. Tratamientos.

Bibliografía consultada:
MONTOYA OLIVER, J.M., 1993. Encinas y encinares. Ed. Mundi-Prensa. Madrid, 131pp.

Estos coleópteros (escarabajos) son de menor importancia que los lepidópteros y no suelen tratarse.

Si se desean eliminar basta con tirar de la rama, que partirá por el anillado realizado por el insecto, y quemarla, pues la larva queda en ella.


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