5.3. Conservación genética.
Bibliografía consultada:
MONTOYA OLIVER, J.M., 1993. Encinas y encinares. Ed. Mundi-Prensa. Madrid,
131pp.
Como ya se ha descrito, existen en campo árboles de excepcionales características. Esto nos lleva a una necesidad evidente de conservar su dotación genética.
La conservación genética se realiza normalmente en huertos semilleros, donde se localizan individuos excepcionales, de alta calidad genética. Estos huertos son los más adecuados para la recolección de semilla selecta donde la consanguineidad será inexistente, al proceder los individuos generalmente de lugares distintos.
La implantación de estos huertos semilleros se debe realizar tras un buen estudio ecológico, botánico y fenológico. Sin estos huertos seguiríamos como nuestros antepasados, o peor, porque ya no se conocen los árboles con igual detalle que antaño, pero aun con los huertos semilleros tenemos todavía el problema de conservación de la semilla y su control, la solución sería la implantación de instalaciones de conservación y control fija, bien dotada de expertos y ligada a un programa de mejora genética.
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