5.4. Diversidad y consanguineidad.

Bibliografía consultada:
MONTOYA OLIVER, J.M., 1993. Encinas y encinares. Ed. Mundi-Prensa. Madrid, 131pp.
MONTOYA OLIVER, J.M., 1996. La importancia de la biodiversidad en las repoblaciones con Quercus Mediterráneos. Revista Quercus, cuaderno 120. Madrid, págs. 22-23.

La reforestación resulta muy irregular siempre, apareciendo tanto magníficos ejemplares como ejemplares raquíticos (MONTOYA OLIVER, J.M., 1993).

Parece ser que la consanguineidad es una razón explicativa de este fenómeno. Una masa artificialmente forestada conduce a una cierta autofecundación y a una fecundación con pocos árboles padres, que además presentan una similitud entre sí, por la selección efectuada casi siempre en la misma zona productora, por esto en la reforestación se debe tener muy en cuenta la utilización de bellotas cuyos congéneres sean de procedencia distinta, con esto se pretende como objetivo inmediato evitar el parentesco de los individuos en la reforestación evitando así en lo posible la consanguineidad futura (MONTOYA OLIVER, J.M., 1993). También y ante la variabilidad ambiental propia del clima mediterráneo, posibles plagas y enfermedades, es aconsejable que en las reforestaciones se tenga en cuenta la diversidad para hacer frente a cualquier cambio climático, plaga y enfermedad. Así, y como regla general, se usarán bellotas genéticamente dispersas, pues la diversidad es fundamental y necesaria (MONTOYA OLIVER, J.M., 1996).

Como estrategia general es recomendable mezclar bellotas de las diferentes cosechas de cada lugar (tempranas, medianas y tardías), prescindiendo de los tradicionales consejos en favor de las bellotas tempranas y medianas. Tal vez convendría tender a incorporar bellotas procedentes de lugares más cálidos y secos. El riesgo de daños por las heladas tardías no aumentará con esta estrategia, porque el período de heladas se liga rígidamente a la temperatura media y es ésta precisamente la que está cambiando. Si la diversidad introducida fuera finalmente excesiva no habría tampoco grandes riesgos pues, como ya se ha indicado, los Quercus parecen tener mecanismos de selección e hibridación muy eficaces (MONTOYA OLIVER, J.M., 1996).

Mediante esta práctica se favorece la biodiversidad dentro del encinar y a largo plazo la diseminación de bellota híbrida, que alargará el futuro de nuestra reforestación.


[ VOLVER A INDICE ]

[ IR A PAGINA PRINCIPAL ]