5.5. Hibridación entre los Quercus.
Bibliografía consultada:
MONTOYA OLIVER, J.M., 1996. La importancia de la biodiversidad en las
repoblaciones con Quercus Mediterráneos. Revista Quercus, cuaderno 120. Madrid, págs.
22-23.
Los Quercus mediterráneos, como cualquier otro tipo de Quercus, tienen una tendencia muy conocida a hibridarse entre sí, porque el vigor híbrido es importante para ellos. De hecho, su capacidad para hibridarse es el dato fundamental a tener en cuenta a la hora de recoger semillas y plantearse su regeneración artificial, y también, una de las mejores razones para defender las siembras frente a las plantaciones.
De esta facilidad para hibridarse se derivaría, en principio, una tendencia a la homogeneidad en la descendencia, puesto que cada vez se estarían formando mezclas. Sin embargo, lo cierto es que la descendencia de los Quercus mediterráneos es siempre muy heterogénea y en el medio natural aparecen árboles de brotación temprana (de floración temprana y bellota gruesa) íntimamente entremezclados con árboles de brotación tardía (floración tardía, fructificación tardía y bellota pequeña).
Si se conservan estas diferentes estrategias fenológicas, pese a la tendencia homogeneizadora propia de la hibridación, tiene que ser porque todas y cada una de ellas tienen indudables ventajas adaptativas.
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